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2 de abril: Memoria, Verdad, Justicia, Soberanía y Paz

    Las autoridades y la comunidad toda de la Facultad de Cs. Astronómicas y Geofísicas conmemora este 2 de abril y se suma al homenaje a nuestros ex combatientes y caídos en nuestras Islas Malvinas.

    Compartimos aquí dos testimonios, por un lado, las palabras de Carlos Giordano, Jefe de Gabinete de la UNLP y ex soldado conscripto combatiente en Malvinas, a propósito del 2 de abril y la memoria de la Guerra de Malvinas.

    También, un texto escrito por la Dra. M. Aurelia Di Bernardino, Prosecretaria de Posgrado de la UNLP.

    Video del Dr. Carlos Giordano: https://www.youtube.com/watch?v=E32wLRpP3eE

    INTERVENCIÓN ABSURDA SOBRE UN TIEMPO TRÁGICO

    Dra M.Aurelia Di Berardino. Prosecretaria de Posgrado de la UNLP

    _Mirage_
    _Dagger_
    _Pucará_
    _Douglas A-4 Skyhawk_
    _Canberra_
    _Super Étendard_
    _….._

    Vuelo de pájaros metálicos sobre las tierras gélidas de un territorio
    que acabamos de recuperar. La sucesión de alas y fuselajes quedan
    grabadas a fuego después de las noticias.

    – ¿Será que es cierto que los Sea Harrier son águilas y
    nuestros Dagger, apenas unos gorriones?

    Pero, ¿quiénes somos nosotros/as? ¿Qué es esa guerra por la que
    algunos/as celebran desaforadamente?
    Hay opiniones cruzadas y se vive bacanal marcial por todas partes.

    – ¡Pero si hasta teníamos un enemigo en común, querido! -Y
    sí, pero por supuesto, que ahora nos vamos todos a expulsarlos del
    territorio argento a estos ingleses. Y si vienen al continente, les
    haremos frente, total, que quién nos para, que somos imbatibles…

    Ya les están llegando a los soldados allí apostados (estaqueados)
    largas cadenas de oro, joyas coloridas que nuestras queridas damas
    entregan con devoción. Y cartas, y chocolates, y abrazos demorados _y
    tras su manto de neblinas no las hemos de olvidar_.

    Y me vienen a la memoria ráfagas de zonceras argentinas, y me veo en mi
    escuela haciendo simulacros ante posibles ataques de los Harriers y
    muchas banderas celestes y blancas para ahuyentar a la endemoniada Union
    Jack.

    – ¿Leíste “Los Pichiciegos”? -No, no, no me gusta
    Fogwill.

    _La perdida perla austral_…Las noticias siguen diciendo que ganamos
    esta guerra, que recuperamos las Malvinas. Se ven las imágenes borrosas
    de chicos con frío, con mucho frío. ¿Les llegarán las golosinas? ¿Y
    los rezos? ¿Dios se acordará de ellos? Recuerdo las procesiones, las
    novenas, la gente que de la nada sacó una fe inusitada. Es que dios se
    está negando a atender el teléfono.

    – Te decía lo de “Los Pichiciegos” porque Fogwill
    después, mucho después, dijo que intentaba darle cuerpo en su libro a
    la tesis clausewitziana de que la guerra es una continuación de la
    política por otros medios (y del comercio por otros medios, también).
    -Sí, puede ser, qué sé yo, este país no tiene arreglo, ¿viste?

    No, no lo tiene. No lo tiene si pierde la memoria a cada rato, si se nos
    escapa la liebre, como dice el paisa. Porque la verdad, deberíamos
    haber aprendido un par de cositas de esta historia nuestra.

    – Ya lo dijo Freud, Aurelia, un pueblo que no conoce su
    historia, está condenado a repetirla. -Me faltó decirte, Héctor, que
    sí, que tenés razón (vos y Freud).

    Al absurdo hay que ponerle cerebro. No hay nada que celebrar, como bien
    dice Carlos, pero sí mucho para recordar. E insisto freudianamente:
    para no repetir, para no repetir, para no repetir